ENFRENTAMIENTO


Me acuesto tarde para no enfrentarme con tu recuerdo, las sábanas se han aliado con tu persona y envuelven mis sentidos sin arropar mi cuerpo; la almohada ha hecho causa común con tu pelo y me enrolla de pensamientos amarillos como si fueran cabellos dormitando sueños a mi lado.

Hoy, la tristeza me ha inundado con una inevitabilidad que me recuerda las olas de tus mares y esa progresiva coloración marrón con la que se visten tus hojas de noviembre; una invasión en toda regla, sin venir a cuento, al azar, y como si hubiera sido agraciado en algún sorteo de evocaciones nostálgicas en el cual no sabía siquiera que participaba.

Paseo caminatas de soles otoñales y no encuentro sombra que dé la mano a la mía: Tonterías, sé que dirías, amén de soltar una sonora y luminosa risa que vendría acompañada de alguna de tus frases lapidarias donde quedaría muy claro que la realidad racional resulta más sencilla, por contundente, que cualquier explicación sentimental, por complicada; y yo te escucharía desde el interior de un desacuerdo sonriente que permitiera buscar tu mano.

Hoy, me dejo llevar por esas tranquilidades oscuras que nacen al pairo de la melancolía y sabiendo que cualquier resistencia resultará vana y que lo único que vale es ahondar en mis oscuros sentimientos acerca de lo que resulta inmutable y no se puede cambiar; Hoy, casi con toda seguridad, me dejaré llevar por la fatalidad.

Levanto la mañana de café y tu taza, quieta e inútil en el estante, me ha lanzado un guiño de labios que se relamen de azúcar amarga; la cucharilla, inerte sobre la mesa, ha reflejado tus dedos dando vueltas a otras mañanas ya vividas y el café, ebrio de aromas, se ha olvidado de sus aburridos géneros: natural o torrefacto, en grano o molido, para continuar insistiendo en un cierto sabor a ti.

Hoy, toda una suerte de abatimiento lento y pesado se ha instalado conmigo para impregnarme de una añoranza de tiempos y de momentos que se empeñan en hacerte presente, como si estuvieras a mi lado, como si estuvieras aquí…

¡Tonterías!

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5 Respuestas a “ENFRENTAMIENTO

  1. Este relato empieza y termina provocándome la sensación y el recuerdo de haberme visto reflejada en él. Desde su primera frase: Me acuesto tarde para no enfrentarme con tu recuerdo…Continuando por: Hoy, la tristeza me ha inundado con una inevitabilidad, una invasión en toda regla, sin venir a cuento, al azar…Y finalizando con su último párrafo.Serán tonterías pero se han convertido en las voces de mi conciencia.

  2. De nuevo he sentido el nudo en el estómago, señal infalible que estoy frente a algo bello, para mí. La ausencia, dolorosa, el recuerdo lenificante,.Manuel Cardeñas, poeta.

  3. Tonterías muy evocadoras.

  4. Hasta una taza de café puede ser romántica.
    Precios.

  5. “Recuerdos, nostalgia,fatalidad, añoranzas” ¡Qué romántico! “No encuentro sombra que dé la mano a la mía”, una imagen muy lírica.

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