AUTOBIOGRAFÍA DEL VACÍO


 
Arrancado desde la nada, despojado de todo, mi boca no habla sueños, mis ojos no lloran imágenes, mi corazón late pausas y mi cabeza se sumerge opaca en el espejo del tiempo: sin sueños, sin miradas, sin latidos, sin pasado sin presente y sin futuro.

¿Cuáles son mis dimensiones? Miedo y ausencia, temor y distancia, desdén y desidia. Un mar sin humedades, un cielo agotado de vientos y un bosque hermético al color, cualquier asombro lo llamo suplicio, cualquier novedad, perdición. Ardiente para mí mismo, sin embargo, escupo y proporciono frialdad, si te acaricio una mano sentirás cómo el hielo se apodera de tu piel y si me poso en tus ojos tu mirada se agotará huera de existencias.

Los que nada saben de mí me acusan de tremendismo y exageración, los espero con segura tranquilidad; los que me piensan tiemblan ante una posibilidad que es un no existir, hacen bien, pero aquellos que me han habitado, por el contrario, no dicen nada, se han abandonado a la consistencia de la mirada perdida y al vagar sin sentido o dirección.

No oirás mi voz, nunca, para qué, absorbo todo, carezco de límites y mi voracidad se mide por el propio descubrimiento de mi insaciable capacidad para dejar sin sentido lo que parece tenerlo; cuidad vuestros sentimientos ellos son la puerta perfecta para mi llegada: rotos, desorientados, inexpresivos, insensibles; no lo dudes, después del dolor y de la indiferencia, apareceré yo.

Los pintores han querido retratarme una y otra vez, les atraigo tanto o más que el Silencio a los músicos, no se lo he puesto fácil, soy esquivo, y para compensar su insistencia les he proporcionado paisajes desolados sin horizonte y sin luz: sombras y tinieblas, tinieblas y más tinieblas. Solo uno de ellos ha llegado hasta mí y mirándome fijamente me capturó: Habitación de hotel, 1931 Domingo, 1926 Autómata, 1927 New York, New Haven y Hartford, 1931.

No volverá a ocurrir.

De mi existencia no quieras saber mucho más, procura no cruzarte conmigo y ten cuidado porque acudo sin que me llames, me basta con intuir tu inconsistencia de afectos, me basta con verte habitando tu propia debilidad.

Así soy / Así estoy

Tu opinión importa

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s