TRIGÉSIMO PRIMERA VOZ


 

 

(13 de agosto. Una voz que llega desde dentro. A borbotones, imparable. Tan cercana que la siento como mía. Un día de tanto calor que parece que hace frío.)

… canales de vídeo, canales de audio, canales de opinión, canales de imágenes propias, canales de fotografías compartidas, canales de aplicaciones tecnológicas, canales y más canales… hay algo obsceno en las relaciones que se crean en la red… entubadas, viajando a toda velocidad, consumiendo el tiempo antes de que el tiempo se produzca… olvidándose con prontitud, tanto o más rápido de cómo se han producido…

… un argumento posible: dos mujeres senegalesas, jóvenes para Occidente, mujeres para ser mujeres en África, acuden al mercado de Matam, caminan por una especie de carretera polvorienta y bacheada, su aldea ha quedado muy atrás, una vez a la semana hacen y deshacen el mismo camino, ellas llevan sobre su cabeza un recipiente con objetos de artesanía que esperan vender y, con lo que saquen, a la vuelta, traerán consigo algo de comida, fruta fresca y cereales, hace rato que han agotado todas las conversaciones posibles, frente a ellas una loma rompe la rectitud limpia de su horizonte, una vez que la pasen, la ciudad gritona y caótica hará su aparición, salieron justo al amanecer, se han retrasado un poco para la hora del mercado, ya no podrán elegir sitio, ellas no pueden pagar a la policía para que les asigne uno de los buenos, tendrán que valerse con lo que quede…

… acabo de ver unas fotografías terroríficas… mujeres de raza negra atadas las unas a las otras, tiradas en el suelo, expuestas para la venta como si fueran ganado, en un mercado de esclavas de Libia… ¡un mercado de esclavas!… ¡en pleno siglo XXI… ¿es denuncia?… ¿es crítica?…

… ellas no saben que desde hace unos kilómetros son observadas por ojos armados que ya han calculado su valor, hombres que añoran los tiempos de la esclavitud porque sus antepasados les contaron que eso era dinero fácil; buscando y buscando han encontrado rutas nuevas, más oscuras, más intrincadas, pero han encontrado rutas, rutas que llevan hacia el norte, ahora, solo tienen que acercarse lo suficiente hasta ellas para que su brazo armado se imponga a cualquier posible resistencia que les ofrezcan, está todo controlado, hasta cómo silenciar sus gritos…  

… la obscenidad no viene de la denuncia… la obscenidad viene dada porque son fotografías ligadas a un bucle imparable donde aparecen otras imágenes de una banalidad excesiva… vídeos de perritos y gatitos encantadores, fotografías de leoncitos sobre el regazo de bienintencionados simios, paisajes bucólicos tratados artificialmente, poemas romanticoides hasta la médula… y, al final, todo se desvanece, se olvida… bendita inconsciencia la que otorga esta superficial existencia…

… el sol les da directamente sobre los ojos, qué buen instante para los cazadores, ha salido sin avisar, justo por detrás de la loma como si hubiera sido convocado a propósito, ellas bajan la cabeza, saben que será solo un momento, justo lo que tarden en ascender el camino, si hubieran salido un poco antes, pero no ha sido posible, todo se retrasa en una aldea donde solo hay necesidades, quisieran hablar entre ellas, la voz acompaña, la voz rompe soledades y miedos…

… mi voz es crítica… sabiendo que la crítica, hoy en día, solo es posible cuando va unida a una cantidad indecente de likes… todos ellos sentidos, no lo dudo, pero gratuitos, fáciles, sin implicación alguna… lo que cuesta golpear una tecla, ese es el desgaste que solicita hacerse solidario… acciones a distancia, nada de mancharse, nada de ensuciarse, nada de implicaciones directas…

… al borde de la carretera dos cestos caídos dan cuenta de la falta de las dos cabezas que los llevaban, están quietos y callados, su contenido esparcido por el camino, sobre la arena, empolvándose de abandono y olvido, todo ha sido rápido, esos pocos árboles que hay al borde del camino dejaron de ser troncos para convertirse en gritos y amenazas, de repente, las ramas se cambiaron en brazos y armas, ellas se paralizan, se arrodillan tal y como las ordenan, les patean la espalda, las golpean hasta aturdirlas, aparece una camioneta, bajan la trampilla, más golpes, órdenes cargadas de violencia, ¡que suban!, ¡que suban cuanto antes y a toda prisa!, es todo tan rápido que no encuentran sus gritos, están estrangulados dentro, muy dentro de ellas, luego se inicia el viaje, vejaciones y malos tratos, son perdedoras y…

… la voz de los perdedores desaparece, es inexistente, se ve apagada por los que han vencido… ese ha sido siempre el relato de la Historia… ahora, estamos felices porque queda muy poco para que la Historia no se escriba, será imposible escribir de algo que se agota nada más ser conocido, vivimos un presente continuo y nos mostramos incapaz de digerirlo, solo lo reproducimos, damos un “me gusta” o lo enviamos a otros destinos… pero, por fin, los perdedores gozarán de su segundo de gloria, su voz será audible, esa fotografía recorriendo redes, esas imágenes puntuales dramáticas y trágicas son como los cestos de nuestras senegalesas están condenadas al abandono y al olvido, y los vencedores de siempre ni se inmutarán…

ellas se llaman Mariama y Aminata y tienen 15 y 17 años

manuel cardeñas aguirre

 

Tu opinión importa

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s