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CRÓNICA DE LUIS VINUESA (Sesión del jueves 14-12)

No se admiten flores ni coronas

 

 

Después se ponía a llover y volvíamos tranquilamente a casa [Perec y Bolaño] ¿Pero dónde estaba nuestra casa?

                                                                       Bolaño, Un paseo por la literatura

 

Acaso en la calle Simon-Crubellier. Quizás adentro del edificio, por supuesto que en cada piso. Pero ahora pongamos solo en el apartamento de la señora Moreau, con Henri Fleury como decorador. Vaya oficio glamouroso, Perec, que le buscaste a Henry Flower, a quien le afrancesaste el nombre para borrar su pasado dublinés.

A todo esto, MJ. propone una novela que se vaya borrando a medida que avanza la propuesta. La idea es tan bartlebootheana, que los wincklereanos, por temor a la nada artística, proponen otra ronda de bebidas. Sí, Bolaño, ya sé que la diseminación de la misma (o parecida) palabra es notoria en cada secuencia sintáctica. En la anterior casi sale lo que llamaríamos epanadiplosis, que suena a ardor de esófago, pero que es figura retórica que cohesiona el puzzle como las cruces de Lorena, los muñequitos y otro tipo de cruces. Perec y Bolaño cruzaron viaje, ellos, dos muñequitos enormes de la literatura. El primero pasaba por Sumatra junto a la “tribu esquiva” –La vida instrucciones de uso-, el segundo por Borneo junto a “los basureros del bosque” –2666- . Tú miras un mapa y Borneo y Sumatra cruzan el mismo paralelo, la pieza encaja.

(Vaya, si Hemingway fue un maestro de la repetición, se ruega indulgencia…)        JM. dice algo así como que el artista es el científico y el ingeniero el artesano, por lo que se me ocurre desvelar el catálogo secreto, del cual tan solo escogeré las palabras más relevantes a mi juicio para que Perec decida si acertamos ¾o acertó él¾ con el signo de la venganza que anuncia al principio de la novela y que como lectores construimos (nadie sabe que grabo las sesiones, la de hoy salió nítida, en el local donde se respiraba un gran ambiente navideño).

El catálogo secreto es único en cada sesión, la literatura engaña al algoritmo. Así, pues, la palabra “arte” se pronunció treinta y dos veces, “artesanía” veinticuatro y “artes”, en plural, una. “El arte por el arte” no se dijo, porque ya se adelantó Gautier y no es cuestión de repetirse. “Permanecer” se emitió en nueve ocasiones y “trascendencia” en seis. “Cerveza” salió diecisiete veces, lo que no expresa la exactitud de las consumiciones; por contra, “vino” se pronunció cinco veces, y cinco fueron los riberas bebidos por dos asistentes diferenciados. Por último, mencionaré algunos términos sueltos que quedaron suspendidos como soles negros en la sala luminosa de Navidad y que deseo recuperar en recuerdo de una sesión memorable: acuarela, gimnasia, estudio, acolchado, druida, constructo, Querétaro, fotografía, enero.

CRÓNICA DE LUIS VINUESA (SESIÓN DEL JUEVES 23-11)

BROCHAZOS

 

Revolviendo las etiquetas y eligiendo dos al azar, podemos estar seguros de que tendrán siempre tres puntos comunes. (Winckler)

Primera etiqueta: café de los Austrias.

Segunda etiqueta: tertulianos dentro.

Primer punto en común: guindillas.

Segundo punto en común: Simon Dedalus.

Tercer punto en común: ojos.

Aglutinantes: prolepsis retrospectiva, intertextualidad hispano-irlandesa, descripción y enumeración.

Cascos de acero galvanizan con cerebros de hojalata, nuestra armadura recibe una guindilla por donde el espaldar pierde su nombre. Han sido colegas de quienes en la siguiente reunión, la del año pasado por las mismas fechas, ocuparán nuestro sitio en una suerte de analepsis futura y picante, pura ponzoña para nuestro don Quijote que cayó por las escaleras. Ah, pero gracias a las artes de un nigromante metalero, sube más bruñido, más gorda la coraza, más acorazada la gordura contra los infames. Es ahora el caballero Buck Mulligan, buena gente de Erin, fecundador de dueñas, profeta de la calipedia hispano-irlandesa y que se apiada (quark católico) de nosotros. ¿Cómo abandonarnos a nuestra suerte en la vieja Europa? ¡Música para la literatura! Lo acompaña Simon Dedalus: el pianista, claro. Como sirena joyceana, puede interpretar lo que quiera en ese piano de teclas almenadas como torres de ajedrez en relieve. Y así lo hace, lo que le viene en gana: Tristeza de Chopin, Traumerei de Schumann, Sueño de amor de Liszt, Sonata Nº 16 de Mozart, Para Elisa de Beethoven.

Al terminar su repertorio, los ojos de los tertulianos corresponden a los ecos que, lejanos se funden, dentro del cuenco metálico donde le echamos unas monedas: seis monedas de un euro, siete de cincuenta céntimos, siete de veinte, ocho de diez, seis de cinco, total: ¡yo qué sé!, yo soy español… nunca le transferimos la identidad de las pesetas a los euros. Si al menos hubieran sido cauríes, nos hubiéramos dado cuenta de la autoestafa que empezaron los de los bares y las panaderías. Las instrucciones de uso de

la vida nos las aporta un francés, ¿pero saben ellos contar, si cuando llegan a sesenta su sistema decimal se vuelve vigesimal?

Vuelvo a enfocar: ojos por fin desestresados, ojos que han visto teatro, ojos poscomida entre amigos, ojos de Bolaño, ojos que pueden leer a Baudelaire, ojos de ingeniería guionista, ojos parisinos, ojos de gema gin-tónic, ojos oceánicos, ojos de literatura politécnica.

Los míos se desabrochan: uno hacia la descripción, otro hacia la enumeración buscando al pintor de la casa de Simon-Crubellier, en busca del pintor de pincel fino de los en-seres anima-dos.

2666 / LA PARTE DE LOS CRÍMENES / #ROBERTOBOLAÑO

 

 

ASUNTO: Sesión del jueves 12 de mayo / Tertulia Roberto Bolaño

 

PARA:

Jean-Claude Pelletier, pelletier1789@archimboldi.com

Manuel Espinoza, spinozabaruch@archimboldi.com

Liz Norton, lonnortondon@archimboldi.com

Piero Morini, morinileopardi@archimboldi.com

Óscar Amalfitano, (copia oculta)

Oscar Fate y Rosa Amalfitano, (copia oculta)

Judicial de Santa Teresa, policiajudicialciudadjuarez@AK47.com

Sergio González, sergiogonzalez@periodismomilitante.com

NarcoPolítica S. L., NPadmon@maquiladoras.com

 

 

DE VERGÜENZAS GLOBALES

 

 

El cadáver de una mujer / el cadáver de una segunda mujer / el cadáver de una tercera mujer / el cadáver de una cuarta mujer / el cadáver de una quinta mujer / el cadáver de una sexta mujer / el cadáver de una séptima mujer / el cadáver de…

 

 

¡Qué pesadez!, dice el Procurador General.

¡Qué aburrimiento!, dice el Jefe de Policía.

¡Qué pesadez!, dice el Comandante en Jefe de lo militar.

¡Qué aburrimiento!, dice el Gobernador del Estado.

¡Qué pesadez!, dice el Periodista oficial del Periódico oficial.

¡Qué aburrimiento!, dice el Empresario de los empresarios.

¡Qué pesadez, qué aburrimiento!, dicen a coro los Narcocárteles de Ciudad Juárez.

¡Qué pesadez y qué aburrimiento!, dicen…

 

 

Alma

Blanca

Guadalupe

Esmeralda

Alejandra

Claudia

Zulema

Nombres y más nombres, una lista casi interminable de nombres de mujeres…

 

 

10 años de vida

16 años de vida

18 años de vida

23 años de vida

24 años de vida

28 años de vida

34 años de vida

 

 

Mutiladas

Violadas

Vejadas

Desfiguradas

Ultrajadas

Torturadas

¡Brutalmente asesinadas!…

 

 

¡No es tan fácil!

¡Hacemos lo que podemos!

¡Por lo demás, la situación está tranquila!

¡Son pendejos de poca monta!

¡A punto de solucionarlo!

¡Déjennos trabajar a nosotros!

¡Están exagerando y complicándolo todo!

¡Vamos por buen camino!

¡…!

 

 

1993

1994

1995

(…)

2008

2009

2010

(…)

 

 

Ayer, en México D.F, asaltaron el domicilio del Procurador… /

Hoy han sido detenidos los autores y ya han pasado a disposición judicial.

 

Ayer, en Monterrey, asaltaron el domicilio del Juez de la República… /

Hoy han sido detenidos los autores y ya han pasado a disposición judicial.

 

Ayer, en Veracruz, asaltaron el domicilio del Empresario de empresarios… /

Hoy han sido detenidos los autores y ya han pasado a disposición judicial.

 

Ayer, en Chihuahua, asaltaron el domicilio del Banquero… /

Hoy han sido detenidos los autores y ya han pasado a disposición judicial.

 

Ayer, en Puebla, asaltaron el domicilio del Diputado… /

Hoy han sido detenidos los autores y ya han pasado a disposición judicial.

 

Ayer, en Aguascalientes, asaltaron el domicilio del General… /

Hoy, han sido detenidos los autores, ya han pasado a disposición judicial.

 

Ayer, en Ciudad Juárez, ha vuelto a desaparecer otra mujer más /

Hoy, mañana, pasado: Negación / Silencio / Impunidad para los Asesinos.

 

Hoy,…

 

 

Anónimo campo de algodón

Habitación Hotel Plaza

Cerro del Cristo Negro

En el interior de una “lechada” de cal viva

Puente Libre

Terreno frente a Centro Comercial Plaza Juárez

Granjas Santa Elena

«Será por lugares», dicen los adoradores del Mal y de la Muerte…

 

 

Alma, Alejandra y Blanca, niñas, juegan y juegan con una cuerdita que voltea y voltea saltos y canciones de niñas, infancia tras infancia, las suyas, y sonrisa tras sonrisa, las suyas: son felices, a su infantil manera, pero son felices;

 

Hoy, Ellas, no están, han desaparecido; Hoy, Ellas, son cuerda volteada con saña hasta la saciedad y el vómito; Hoy, Ellas, han perdido infancia, juegos y sonrisas;

 

La cuerda con la que las niñas jugaban se siente desamparada y no acepta la quietud de un silencio de manos ausentes, echa de menos a sus niñas, se siente abandonada de juegos, de risas y de aire; inicia, pues, por su cuenta, un camino de búsquedas, estación tras estación, para tratar de encontrarse de nuevo con las manitas saltarinas de Alma, Alejandra y Blanca:

 

Primera Estación. El Orden: Ejército y Policía.

La cuerda se enreda y se enreda en un fárrago de papeles y de acciones que se mueren porque ni se cursan ni se inician, que se mueren porque no se tramitan, que se mueren porque se investigan en dirección contraria, que se mueren por la desidia de una superior complicidad –desde la acción y/o desde la omisión–, que se mueren por el desinterés de una corrupción instalada a todos los niveles y mantenida en la gloriosa hermandad del uniforme y de la droga: ¡Se mueren!

 

Segunda Estación. La Ley: Los que legislan y los que tendrían que legislar.

La cuerda se enreda y se enreda en el tráfico inútil de la palabrería fácil y altisonante, vacía de contenido, de la Política nacional; La cuerda se lía y se lía en un hemiciclo de pactos oscuros y sórdidos dónde la “no agresión” de intereses comunes une partidos distintos y contrarios; Y la cuerda, agobiada en ese liarse aún más, determina descender de la Política nacional a la Política local donde se ahoga aún más porque ahí no hay intereses distintos y contrarios, son únicos: los del dinero, pesos y dólares que nacen del tráfico de vidas, los pesos y los dólares del vicio prepotente, arrogante y machista que anida en el beneficio de los mercados del sexo y de la droga.

 

Tercera Estación. La Justicia.

La cuerda, en un principio, cree que aquí sí le devolverán a sus niñas, por qué no iba a ser así, se trata de un diálogo tan técnico, tan codificado, tan claramente justiciero que la debería llevar sin lugar a dudas hasta las manitas de Ellas, las de Alma, Alejandra y Blanca, así pues, se queda sentada, recostada entre los respaldos de los bancos de madera, dormitando tranquilidades entre los golpes cansinos de un mazo de madera y las frases rituales de secretarios, auxiliares y ordenanzas de una justicia justa; sin embargo, llegado el momento clave, el de la sentencia, ella no puede por menos que sentir sus interioridades de cáñamo retorcerse porque lo evidente se torna excepción no demostrada y los acusados le echan continuas miradas de risas impunes, carcajadas asesinas que se saben a salvo de todo porque son el reflejo de una justicia injusta: Ineficaz e ineficiente.

 

Cuarta y última Estación. Resolución Literaria.

La cuerda, que después de este duro viaje está totalmente retorcida, ha dirigido su mirada hacia su pasado y recuerda a sus hermanas de antaño y no ve otra posibilidad para liberar sus hilos retorcidos que aquella solución que utilizaban ellas: desliarse a base de pendular cuerpos culpables enganchados por el cuello, y piensa en enrollarse en muchos de todos los cuellos que viven en todas las Estaciones que ha visitado, enrollarlos hasta que devuelvan el aire que les han quitado a Ellas, sus niñas: oxígeno por oxígeno; pero el Aire que va buscando, el de Ellas, le llega en forma de comba ágil y viva y le dice que esa decisión no conduce a ningún lado porque terminará por romperla; le hace desistir y, entonces, le cuenta la historia de una cuerda que se unió con otra cuerda y ésta, a su vez, con otra y otra más y cómo todas esas cuerdas ligando con fuerza sus cabos pudieron convertirse en una gran cuerda, una inmensa cuerda que llevada por el mismo viento que seguía buscándolas a Ellas, fue enlazando, separando y arrinconando a los culpables, a todos los que de alguna forma habían hecho posible que Ellas, niñas y mujeres, desaparecieran, fueran vejadas y fueran asesinadas sin que les pasara absolutamente nada, y cómo una vez arrinconados fueron encerrados por las miles de cuerdas que se habían unido y cómo, al fin, terminaron por maniatarlos hasta que devolvieran, en forma de encierro, todo el aire que les habían quitado a ELLAS, a todas ELLAS, a las niñas y a las mujeres desaparecidas…

De tal forma y de tal manera que fuera posible eliminar de esta historia literaria y de la historia real unos puntos suspensivos que son el reflejo de una situación criminal que precisa un punto y final.

 

 

Manuel Cardeñas Aguirre, La Crisis y el Idiota (2010)

 

 

2666 Y LOS CRÍTICOS; BOLAÑO Y VERDADES INCONFESABLES

(Notas a la sesión del 10 de marzo)

Fue en el verano de 1994. Lo recuerdo perfectamente porque en esa época estaba trabajando sobre la obra Mann is mann de Bertolt Brecht, en concreto, recababa toda la información previa a la puesta en escena; la intención era empezar los ensayos en octubre y estrenarla a principios del año siguiente; se trataba de un Brecht primerizo que si bien ya se había representado en España varias veces, a mí me pareció adecuado y totalmente acorde a las condiciones de lo que vivíamos entonces; temáticamente, me interesaba resaltar la pérdida de identidad del ser humano derivada de las condiciones económicas en las que se maneja la sociedad, o, para ser más concreto, demostrar cómo la voluntad y el carácter del individuo son manipulados a su antojo por el capital; aunque, también, lo que realmente me fascinaba de ese montaje era representar la obra desde una clave de clown que consiguiera aunar crítica implícita del texto y objetividad lúcida del espectador con los aspectos más cómicos que iban a predominar en la puesta en escena.

Pasaba las mañanas en la biblioteca del Instituto Goethe, en la calle de Zurbarán –sin lugar a dudas, el mejor lugar de Madrid para documentarse sobre Brecht–, llegaba a las 10 y me marchaba sobre las 4 de la tarde, así de lunes a jueves. A finales de julio estaba buscando antecedentes sobre Ludwig Archiermeyer, compañero de teatro, mejor dicho de francachelas, de Bertolt, pero que escribió un Diario de los pequeños burgueses muy interesante donde quedan reflejadas las inquietudes teatrales de este Brecht a medio camino entre el expresionismo, el cabaret de Karl Valentin y esa nueva concepción antiburguesa y revolucionaria del teatro que estaba pronta a desarrollar. No sé cómo ocurrió pero dentro de las tres volúmenes que componen el extenso y agotador Diario de Archiermeyer iba otro libro que nada tenía que ver con mi trabajo, se trataba de Lüdicke, una novela corta de un autor que no había oído nunca, Beno von Archimboldi; pertenecía el libro a la prestigiosa Editorial JotaKele y estaba traducido por Ulises Lima, y recuerdo todo esto perfectamente porque por aquella época yo no estaba muy conforme con la traducción al castellano que poseía –una traducción hecha en Argentina partiendo de un texto en francés– y lo apunté todo entre mis notas para contactar con el traductor y encargarle una versión de la obra de Brecht; sí, efectivamente, aquí tengo la nota de aquel montaje que, por cierto, al final no se pudo realizar porque no recuerdo bien si es que no se llegó a un acuerdo con los derechos de autor o porque en esa época el Berliner Ensemble iba a realizar el montaje de la pieza y quería una exclusiva que le garantizara una gira por toda Europa toda vez que hacía poco que el muro de Berlín había caído y ellos estaban interesados en mostrar que su trabajo seguía siendo fiel a las ideas estéticas brechtianas, por lo menos tal y como lo habían sido en vida del autor.

Siempre he pensado en el azar como un elemento más a tener en cuenta en el proceso creativo, seguramente sea algo que me viene de mi experiencia teatral donde hay que aprovechar todo lo que aparece sin estar preparado de antemano si es que sirve para alentar la creación de los actores; así que la aparición de ese libro me hizo pensar en la posibilidad imprevista de encontrar algo que enriqueciera la obra o el montaje y, en consecuencia, me dispuse a leerlo, sin interés, pero obligado por mi marcada superstición teatrera.

Según puedo comprobar en las notas que saqué durante la lectura, la novela tenía 175 páginas y estaba dividida en cinco partes diferenciadas con títulos muy explícitos para cada una de ellas:

Inactivo joven, la primera

Contemplativo, la segunda

El viento de la tarde, la tercera

Madre, la cuarta, y

Mujer con collar, la quinta y última

El argumento es simple –desde mi punto de vista la historia no tiene nada de original, es más, yo diría que obedece literalmente al tópico de redención por el arte–: Ernst Lüdicke es un joven desorientado y perdido entre las ruinas de una ciudad, Dresde, que se encuentra completamente devastada, desconoce el paradero de su familia –solo en la parte cuarta se reencuentra con su madre– y al final se dirige a Frankfurt porque en el reverso de una fotografía de su madre y de su hermana que ha podido salvar de las ruinas está anotada una dirección que corresponde a esa ciudad; la parte más dramática es la tercera, el personaje se ve zarandeado por diversos episodios con las tropas de ocupación y las mafias de las cartillas de racionamiento y en un momento dado se ve obligado a cometer un crimen, lo que le obliga a cambiar su identidad; terminan sus andanzas en el taller de un escultor que ha vuelto de la guerra completamente ciego, quien le guiará por el mundo del arte donde finalmente encontrará su verdadera vocación; el triunfo le llegará con su obra Mujer con collar que rápidamente es aclamada como genuina representación del nuevo arte plástico alemán de posguerra, aunque ligado a este triunfo va aparejado el peligro de ser reconocido en su verdadera identidad de asesino.

Pero como ya he dicho el argumento no tiene poder por sí mismo, la atracción de esta obra, lo que me fascinó de ella, es la mezcla de técnicas que son usadas indistintamente y con maestría por el escritor Beno von Archimboldi:

Inactivo joven, la primera parte, es el diario del protagonista escrito a tiempo real de tal forma que se inicia con la novela en 1947, Ernst tiene en esa época 16 años, y se acaba el mismo día que acaba la novela en 1961 y con 30 años; las elipsis son algo recurrente de tal forma que de algunos años prácticamente no dice nada y en otros se explaya, pero lo más impresionante es que siendo un diario que va paralelo a la narración no anticipa el desenlace de los hechos que se contarán después creando un interés añadido en forma de intriga debido a una ambigüedad muy bien trabajada; Contemplativo está planteado en forma de diálogo, el que mantienen el protagonista y un extraño personaje con el que se encuentra en un refugio derruido, transcurre en una sola noche y es la constatación de la derrota total, no hay edad para el optimismo solo queda dejarse llevar, hay un momento dramático, de una expresividad muy marcada, que es aquel en el que callan sus voces porque el único trozo de pan que les queda se cae al interior de una cloaca e inician una pelea entre ellos rodeados de mierda e inmersos en ella; El viento de la tarde, prácticamente ya lo he contado, hoy en día se llamaría realismo sucio, cuando el autor lo escribió no existía esa acepción; la cuarta, Madre, es quizás la menos conseguida porque la sensibilidad de la narración parece poco creíble y un tanto forzada, quizás está escrito para dotar a la obra de un registro, el sensible, del cual hasta el momento ha carecido; la quinta y última, Mujer con collar, más allá de la intriga que genera es toda una declaración estética acerca de cuál es la relación del Arte con la Realidad -para el artista, ¡inexistente!-, en su escultura ni es reconocible la mujer ni existe el collar, un bloque de granito completamente horadado por multitud de sitios, como si hubiera sido atravesado por disparos hechos a bocajarro, que puede ser observado desde cualquier sitio con el agravante de que al mirar es posible que te encuentres con los ojos de otro espectador si acaso ambos coinciden en los agujeros elegidos para observar; desde el punto de vista del novelista, la realidad vislumbrada es un imposible de acotar porque o bien tiene más de un espectador con el que siempre te encuentras y desvirtúa la observación, aunque miren desde perspectivas distintas, o bien la mirada se pierde entre los agujeros de esa realidad, y, en definitiva, solo cabe la desaparición por los agujeros de esa realidad porque los agujeros son lo único constatable.

He tenido que recuperar estos apuntes para recordar la impresión que me causó la novela, es verdad que no pude seguir leyendo las otras obras que la biblioteca guardaba de este autor –si no recuerdo mal algo más de una docena– porque el montaje era prioritario y yo necesitaba todas las horas, las que tenía y las que no para sacarlo adelante, pero también es cierto que me hice la promesa de que más tarde, cuando dispusiera de tiempo, obligatoriamente, tendría que volver a él; la verdad es que no lo hice, pero eso sí confeccioné un posible orden de lecturas en el cual La Rosa ilimitada iba a ser el siguiente título a abordar.

Pero, de todo lo anterior, yo no podía decir nada ayer. Haberlo hecho sería incurrir en una pedantería excesiva porque nada me permitía demostrar todo lo anterior; cuando ayer mismo me acerqué por la mañana al Instituto Goethe para sacar el libro y poder mostrárselo a mis compañeros de tertulia como si de un trofeo se tratara, no lo encontré, y cuando pregunté al respecto me dijeron que todos los libros de ese autor fueron robados por un chileno llamado Arturo Belano según consta en una denuncia presentada en el año 2003 y cuya copia me mostraron.

MONSIEUR PAIN Y LAS SOMBRAS / (Crónica de JUANMA CUERDA s/sesión 11-2)

Debo de haber dormido toda la noche y parte del día. Cuando he despertado y he descorrido las cortinas, la luz opaca de febrero me ha dejado ver el mobiliario destrozado y las ropas amontonadas al pie de la cama. La señorita X. se va a enfadar. O no, con ella nunca se sabe.

Anoche es Mezcal. Lo recuerdo. Nos recuerdo sentados en torno a la mesa pequeña. Tomás saca una botella de la gabardina, la ha traído todo el camino envuelta en harapos, en restos de prendas otrora prendas enteras, y la deja en el centro para que nos caliente, para que observe y nos refleje polvorientos, exhaustos, ambarinos. No tiene etiqueta. Tomás se resguarda del frío y se recuesta en su rincón, en las sombras, desapareciendo todo él excepto su respiración, que me llega mezclada con la de los demás, y yo sé que sonríe o que está llorando. Quiero decirle que se acerque, que  venga con los demás al fuego destilado, pero ya ha desaparecido y a mí me duele la cabeza. Sigue leyendo

BOLAÑO ENTRE LA GRECIA CLÁSICA Y EL MÉXICO ONÍRICO

 

 

 

AMULETO (2ª Parte)

Esta vez no tengo mucho que decirte, Auxilio de mis desvelos; sabes perfectamente qué dijimos y de qué hablamos ayer, estuviste allí, nos dimos cuenta todos; qué ideas tan peregrinas tienes, mira tú que esconderte bajo el ropaje gris de la televisión gris sin plasma pero con pantalla abombada del fondo, qué te creías que éramos granaderos asesinos de la impronunciable plaza de Tlatelolco e iba a pasar lo mismo que en tu váter de la universidad, en verdad pensaste que no nos íbamos a dar cuenta, ay, madre de los poetas, llevamos alma poética, cada cual a su manera pero la llevamos, –¡cómo si no hemos elegido hablar de la obra de tu Arturito!– y te vimos, pero te dejamos porque sabemos que después del crimen atroz que has contado en AMULETO te gusta pasar inadvertida; a saber qué habrás pensado de lo que allí dijimos, mejor no, mejor no me lo cuentes y sigue escondida donde quiera que estés ahora. Sigue leyendo

NURIA PRADILLA / ES LO QUE TIENE

 

Allí estábamos de nuevo, dispuestos a seguir con la investigación, pero los del bar no nos permitieron usar “nuestra sala” con el pretexto de estar esta reservada.

Es lo que tiene utilizar esos rincones polivalentes donde lo mismo te celebran un cumpleaños, que, sin quitar aún la guirnalda que a modo de sonrisa multicolor se carcajeaba de nosotros, esperan recibir a los propietarios de la comunidad de vecinos para que discutan sobre la próxima derrama. Sigue leyendo

TOMÁS MANUEL PUCHE / “No sé si soy poeta o un camelo…”

No sé si soy poeta o un camelo

No se si me desnudo o me disfrazo

No se si ésto es poesía

o solo un pedo vaginal

Fórmulas magistrales no propongo
Esto es el recetario de la abuela
Cada uno a su gusto lo sazona
si no le gusta cambia la receta

Sigue leyendo

CONDUCTOR BOLAÑO / LUIS VINUESA

Íbamos a hablar de las opiniones del escritor R.B. acerca de la Literatura y de otros escritores. Literatura al cuadrado o al cubo o a lo que sea lo exponencial: La suma tautológica. Pero por razones logísticas tuvimos que cambiar de sitio y llegamos a un establecimiento cuyo nombre no quiero promocionar, pues yo ahí no vuelvo, ¡ni por pienso! Una dosis de realidad aumentada con cada consumición que el camarero nos servía, de forma arisca y como si te arrojara un guante de vidrio sonoro, cortante, sobre la mesa que lo rebotaba hacia arriba con ecos de desafío… Sigue leyendo

FÓRMULA / TOMÁS MANUEL PUCHE

 
Una visión entrecortada e imperfecta,
fascinación fluctuante,
simplemente miope,
fríamente distante,
o quizás no ha estado nunca
Sangre del detective Sigue leyendo

CÁLCULOS CEREBRALES / NURIA PRADILLA

                                         

Salí de aquel bar con un pensamiento arenoso. Me costaba recordar los detalles de lo que allí estuvimos hablando. Para colmo alguien había vomitado en el autobús y al taparme la nariz empecé a escuchar con mayor intensidad aquel runrún que me perseguía (se ve que al anular un sentido,  potencié otro), algo así como el sonido rasposo de la arena dentro de mi cabeza.  Sigue leyendo

VARIACIÓN SATÁNICA – SUE L. NIVA, 30-11-2015

Por la mañana yo había estado…

Por la mañana yo había estado ayudando a un amigo a hacer la mudanza. Cajas y cajas. Un quinto sin ascensor. Vistas pésimas, una hilera de balcones que casi podías alcanzar con la mano. Terminamos como a las tres, hicimos un hueco entre los trastos y como pastores de posguerra comimos lo que había: un sándwich de morcilla de arroz con piñones (excelente, de su pueblo) y tarta de vanilla y chocolate (reciente, de su cumpleaños). Supongo que por el trabajo y aquella mezcla calórica me adormecí en el metro de camino a la reunión R.B. y soñé que Cézanne, agarrándome de la mano y frente al Mont Sainte-Victoire, me aconsejaba, paternalmente, el verter la naturaleza en conos, cilindros y pepitas de plata. Una señora me despejaba la frente, ¡de su hombro!, abriéndome los ojos. Le pedí perdón, ya que no tengo mal despertar, aunque este, en cuestión, fue un despertar sediento. Fui el primero en llegar al bar de Atocha y, como un animalillo de granja, me abrevé dos vasos de tubo con agua. Luego, ya más urbanita, me pedí una caña. Después y por orden alfabético aparecieron los demás. Sigue leyendo

BOLAÑO / TRES QUE NO FUERON MÁS QUE UNO

Morte villana, di pietá nemica,
di dolor madre antica,
giudizio incontrastabile gravoso,
di te biasmar la lingua s’affatica

Eran las 6 de la tarde del día 26 de noviembre de 2015 y yo llevaba estos versos preparados, quería soltarlos cuanto antes, sin venir a cuento, no importaba; los aprendí hace tiempo durante una velada de té verde y galletas secas donde además se salteaban, de vez en cuando, poemas líquidos de nata y chocolate: coqueteos antiguos con la vanidad y el intelectualismo. El día era hoy, libres de cónsules y de visitantes femeninas del Rhin, era mi oportunidad, había llegado el momento de lucirme con un toque extravagante y sofisticado de danTismo… Sigue leyendo

¿BOLAÑO? (Versión LUIS VINUESA)

UN VIAJE EN S

He ido a Londres a ver a una amiga que vive con su hija mientras espera encontrar trabajo. La hija es camarera y aloja a Teresa en un húmedo piso de Canning Town. Inversión generacional, pero es lo que hay y si vienes me haces un favor: no pagas hospedaje y la comida y la bebida corren de mi cuenta, dijo mi amiga. Llevaban ya dos meses conviviendo y mi presencia aliviaría unos roces in crescendo y a punto de llegar a la bronca. Yo vendría a ser algo así como un puente entre ambas, pues mi edad se encuentra en el medio. 22, 35 y 48 es la secuencia. Teresa fue mi jefa en una imprenta y fraguamos la amistad a base de coraje cuando pleiteamos contra el empresario que nos dejó en la calle. Por otro lado, una vez sorprendí a Nerea fumándose un porro y le di a entender que nunca se lo diría a su madre. Sigue leyendo

¿BOLAÑO? (Versión NURIA PRADILLA)

M., no sé cómo apareció ese mensaje en tu correo. Quizás aclararía algo saber si se deslizó sigilosamente en tu bandeja de spam, permaneciendo agazapado y latente hasta que en tu  merecido tiempo de procrastinación decidieses observarlo, o quizás se manifestó sin más, de manera refulgente y ostentosa, en tu bandeja principal. Pienso más bien en la primera opción ya que las revelaciones están reservadas para almas inquietas, que buscan respuestas tamizando pedazos de desierto o indagando en las basuras electrónicas. Sigue leyendo

¿BOLAÑO?

 

 

Os remito, tal cual, el correo que he recibido; ¿es de él?, creo que sí, la dirección del remitente algo apunta, pero, más que nada, el estilo, está redactado tal y como hizo en dos de sus relatos CARNET DE BAILE y DOS CUENTOS CATÓLICOS, inconfundible, aunque también puede ser un imitador que boicotea nuestro delirio atontado; como veréis y comprobaréis se ha equivocado de fecha, nada que objetar, él vive en la eternidad y todos sabemos que allí el calendario se quemó durante una helada, el tiempo es arena y la arena ese residuo mínimo que nos habla de cómo la roca permanece porque todo lo demás es orificio (y lengua añadiría yo) viento gélido e imágenes vacías (recordemos sus palabras: la perdurabilidad ha sido vencida por la velocidad de las imágenes vacías). Sigue leyendo

BOLAÑO INSUFRIBLE MANIFESTADO (Versión Luis Vinuesa)

Al trote por el círCUlo hermenéutico

CoNVuLSióN.

¡RIMBAUD, AYÚDAME A VOCALIZAR!

Vino vino después de la cerveza / Rojo sobre amarillo / Mañana morada.

Ya está Hegel dando por el culo retrospectivamente. Escupamos sobre Hegel. Carla Lonzi, 1972 (citado por Bolaño en el relato Compañeros de celda). Sigue leyendo

BOLAÑO INSUFRIBLE MANIFESTADO (Versión Nuria Pradilla)

El caso parecía estar en punto muerto. M. concluyó que  las pruebas aportadas por  Mario Santiago y José Vicente estaban adulteradas  o eran directamente  falsas.  Ni siquiera contempló como indicio aquel tornillo negro, que se debió aflojar del soporte de esa realidad subterránea. Después pasó a los interrogatorios.  Nos acosó de forma salvaje intentando una y otra vez hacernos caer en contradicciones. ¿Quién es el enemigo? ¿Quién?, insistía. A veces palmeaba el aire con sus manos de forma desenfrenada con el pretexto de asesinar al mosquito de la incertidumbre. Menos mal que T., harto de las continuas acusaciones sobre su desviación romántica,  contraatacó con la entropía y esta pareció invadir por unos momentos el ambiente. Por poco tiempo, porque en  su afán detectivesco M. encargó a T. una investigación a fondo sobre lo fractal, y le exigió que desvelara la fórmula secreta de la esencia bolañera, o de la salsa boloñesa, no recuerdo bien. Sigue leyendo

BOLAÑO INSUFRIBLE MANIFESTADO

Pensamientos confusos / Botijos como ubres: un solo pezón una sola boca / La esencia la naturalidad la sencillez la espontaneidad / La barricada-el lecho la ética de la revolución-la estética de la vida / Las cervezas vinieron intelectuales y la espuma se oscurecía antes de llegar a los labios / Bolaño se hace cada día más misterioso, ¿no sería más fácil buscar a Firmin entre el mezcal que no bebemos pero nos emborracha?, u otra cosa, ¿por qué no hacerse gaucho en una ciudad sin pampa? / He sido incapaz de ver la escalera tras la ventana de N. he percibido al rey-cerdo de L. espero la fórmula que encierra el comportamiento bolañero según T. Sigue leyendo

BOLAÑO SE HACE ROBERTO

Resumen abreviado: La mantequilla se corta con una amatista oxidada, la emoción se derrite a través de los pensamientos-opiniones que sobre la mesa caen al modo rebote techo-mesa mesa-techo y vuelta a rebotar y el montacargas de los sentimientos no para de averiarse.

Ahora, el Acta de la Sesión del día 22 de octubre: Como inicio, lo previsto, intentamos instalar Cercas (pág 140-167, de SdS) en torno al maestro Bolaño con los temas inmortales de la escritura, sobre la mesa las cervezas sudan incredulidad y en las sillas las cabezas se sientan redondas mientras las visceras en los respaldos hablan erguidas de razones, alguién plantea, en modo ventrílocuo, si la Realidad es Literatura en sí o la Literatura tiene su propia Realidad, todos se van al váter, la Realidad se quiere suicidar, después, aventurándose en la senda de lo imposible surgen dos preguntas de calado que son, más que nada, una excusa para pedir otras cervezas: ¿existe el héroe moderno? ¿quién personalizaría esto en la novela moderna?; los camareros se niegan a servirnos y en la mesa de al lado chillan ¡tramposo! ¡tramposo!, entonces, sabemos que Bolaño está con ellos y no con nosotros, lloramos de alegría sabiéndole allí y cantamos el conocido himno:

En ti nos vemos
¡Oh, Literatura!

que somos incapaces de acabar porque dudamos acerca de qué palabra hemos de incluir para convertir en rima apropiada el siguiente verso, las opiniones son todas  y ninguna:
basura (realismo sucio)
dura (sexo fácil)
pura (idealismo de café)
cura (anfibológica)
madura (vegetariana)
estructura (contracultural)
ruptura (vanguardista)

y así, sin ponernos de acuerdo, al final, nos limitamos a bisear lo conocido una y otra vez, ¡Oh, Literatura! / ¡Oh, Literatura!, luego, afónicos y ahogados en nuestra propia saliva atacamos el punto caliente: Escritura actual: modos maneras temas narradores, los camareros han llamado a los dueños, los dueños a los propietarios y los propietarios a los vigilantes del metro quienes llorando por la emoción cuando reconocen la sombra de Bolaño sobre nuestros sorprendidos corazones nos conminan a la disolución.

Éramos más de tres y menos de veinte.

Para los que habéis querido venir, pero el autobús o el metro os han fallado, hemos decidido continuar nuestro acoso a Bolaño (cualquier búsqueda necesita una persecución constante) y tener una nueva sesión:
Jueves, 5 de noviembre, a la misma hora, las 18 h., y en el mismo lugar, C/ Atocha, 76, al fondo a la derecha.

Los cepos que emplearemos esta vez para la captura son:
-Primer Manifiesto del Surrealismo
-Manifiesto Infrarrealista
-“El gaucho insufrible”, quizás, uno de los mejores relatos cortos del maestro

Una pequeña laguna de tristeza, el cónsul desaparecido, a lo suyo, ni pío, pero no desfallecemos, al contrario, sentimos que podemos con todo.

Manuel