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AQUÍ Y AHORA DE UN JARRY PERDIDO

 

Hay veces que sabes dónde tienes que ir y otras en las que lo único que sabes con certeza es que te tienes que marchar aunque no sepas dónde. No hay planeta habitable más allá de la palabra. Al menos durante el tiempo que has de usarla para nombrarlo, ese tiempo que yo llamo

LAS HORAS QUE LE FALTAN AL DÍA.

 

En escritura, todo pasa por el lenguaje, es su origen y es su límite.

Dialogar, contar, narrar, relatar, describir, divagar, expresar, todos son verbos de la palabra, infinitivos del escribir. Claro que no están contemplados digresionar, flujoconcienciar, patafisiquear o perogrullear. No hay sistema perfecto.

Una regla: Para crear una imagen que no existe es preciso unir dos sustantivos, facilitan la expresión de aquello que sin nombre asalta la imaginación y que convendremos denominar como imprevisto: el paraguas pájaro, la sonrisa sueño, la brújula bisturí, el mar maleta,

ELOGIO DE LA IMAGINACIÓN.

 

Una experiencia: Los libros que me importan me han encontrado ellos a mí, nunca yo a ellos. Con el tiempo he aprendido a diferenciar los libros-erudición de los libros-asombro, aquellos que surgen de mi búsqueda voluntaria y que devienen en conocimiento y aquellos otros que vienen a mí de forma brusca o inesperada como cuando estoy

PENSANDO EL PRESENTE.

 

En la red se navega, todo existe y todo se pierde a la vez; En la red, concreción y relatividad se han dado la mano; En la red, nos ahogamos y nadamos; En la red vivimos el naufragio colectivo de todos los que pretendemos emerger para ser visualizados.

En la red se está creando

Un océano que alimentamos día a día nosotros mismos; Un océano sin faros, sin rutas, solo puntos referenciales a los que dirigirse, en los cuales descansar para, después de un rato, volver a lanzarse al mar de la pérdida que ya no es anonimato;

Un océano donde

Aumenta lo escrito de forma exponencial; Aumentan las posibilidades de copia; Aumentan las posibilidades de no ser nadie; Aumenta la condena a la pérdida tal y como si fueras otra gota más que forma el mar de los mares; Aumenta el miedo a ser parte de lo aumentado,

Mientras tanto, continúo con mi particular

TRATADO DE LA ANÁFORA.

 

Hic et nunc

 

 

Manuel Cardeñas Aguirre, 3 de febrero de 2018